lunes, 6 de junio de 2011

Los Colores Ayudan a Proyectar Nuestra Mejor Imagen


Ya en siglo XVII se comenzaron a evaluar los efectos del color sobre la psique humana. Se realizaron diversos estudios y pruebas en los que se comprobaron las reacciones psicológicas y fisiológicas que los colores producen.
Se sabe que entre las razas más primitivas, existen pueblos que no se visten, pero aún estos pueblos, no dejan de decorar sus cuerpos con colores, porque los colores tienen en nosotros una influencia mucho mayor de la que imaginamos. Tan importantes son que hasta la naturaleza los usa con cierta lógica para transmitirnos determinados mensajes a través de los paisajes en distintas épocas del año.

¿Nunca te preguntaste por qué ese día que viste a tu amiga en el cine parecía estar más linda que nunca, aún con esos kilitos de más por haber dejado de fumar? No te pusiste a pensar qué era lo que la hacía tan linda, más allá de la buena ropa que tenía puesta? La respuesta es más sencilla de lo que parece: seguramente estaba vestida con los colores de su estación.
Descubrir "nuestros colores" es divertido y la diferencia en el look es, a veces, espectacular.
Casi sin advertirlo, nos vemos bombardeados por las imágenes y los colores que a la industria de la moda le interesa vender. Esta temporada, pareciera que el mostaza, el azul Francia, el rojo y el nude o piel son un "must", pero Uds. creen que esos colores le quedan bien a todo el mundo?¿Y el negro? ¿Es cierto que a cualquier persona le queda bien el color negro?

Como dije más arriba, la naturaleza es la más brillante de todos los diseñadores y las personas somos naturaleza pura. Por lo tanto, algunas nos veremos espléndidas con los colores primarios puros y los matices helados del invierno, mientras que a otras las favorecerán los colores suaves del mar y del cielo en verano. Algunas florecerán con los colores cálidos de los primeros capullos que se abren en primavera y otras cobrarán vida con los colores ricos y cálidos del otoño.

Los genes que determinan el tono de piel, del cabello y de los ojos, también determinarán si nuestros colores son los fríos o los cálidos.

Quizás tengamos que dejar de lado algunos mensajes que nos transmitían nuestras madres, padres, tías y abuelos desde que éramos niños, cargados de prejuicios respecto a lo inconveniente de algunos colores asociados con tal o cual actividad o sexo.

Una vez que sepamos cuáles son los colores que nos favorecen (ya sea en la ropa como en las tinturas de cabello) los aceptaremos emocionalmente y así las compras no se regirán por otras consideraciones que no sean lo favorecedora que nos resulta una paleta determinada. No saben, además, lo fácil que es elegir la ropa, las tinturas de pelo o los esmaltes de uñas, una vez que tenemos internalizados nuestra paleta. Prácticamente, todas las prendas se vuelven intercambiables porque combinan entre sí y no perdemos tiempo escuchando a una vendedora que cree que hacer bien su trabajo es convencernos de que cualquier cosa nos queda bien.

En la seducción, lo visual juega un papel preponderante. El color tiene una calidad "vivencial" y un significado concreto. Veamos grosso modo qué significado tienen los colores en nuestra sociedad.

ROJO
Es el color del fuego y de la sangre. Es el más caliente de los colores cálidos. Aumenta la tensión muscular, la presión sanguínea y la frecuencia respiratoria, el deseo y la excitación. Es el color de la vitalidad y la acción, ejerce una influencia poderosa sobre el humor de los humanos. Es el impulso, la voluntad vital de conquista y la potencia, desde la fuerza instintiva hasta la transformación revolucionaria. Ayuda a superar la depresión. Es una buena contraposición a los colores neutros porque les da vida. Es el más excitante de los colores y significa pasión, acción pero también agresividad y peligro. El exceso de rojo provoca tensión y agitación.

ANARANJADO
Tiene algunos de los efectos del rojo pero en menor grado. Estimula la vitalidad, aumenta la inmunidad y el movimiento. Favorece la buena relación entre cuerpo y espíritu, aumentando el optimismo. Por el hecho de ser reconfortante y estimulante puede tanto calmar como irritar. Es propicio para trabajar en equipo porque ayuda a la interrelación, pero su uso excesivo aumenta la ansiedad. Recurrí a este color si deseás quebrar barreras y divertirte más.

AMARILLO/DORADO
Es el color del sol: genera calor, provoca buen humor y alegría. Es el más sutil de los colores cálidos. El amarillo significa un alivio de lo fatigoso, de lo agobiante, de lo inhibidor. Siempre empuja hacia adelante, hacia lo nuevo, hacia el futuro. Despierta el intelecto y la creatividad. La gama de los amarillos es, en su mayor parte neutra y fácil de usar. Es el color más difícil de visualizar para el ojo humano. Su significado es el de adolescencia, placer y energía. El dorado comparte muchos de los atributos del amarillo. Al relacionarlo inconscientemente con el oro, se asocia a la riqueza y la prosperidad. El amarillo dorado deja una sensación perdurable, brillante y fuerte. El amarillo irradia luz en todas partes pero su uso excesivo crea sensación de informalidad y de agotamiento mental.

VERDE
Es un color sedante e hipnótico; es eficaz para tranquilizarnos cuando estamos nerviosos. Trae paz y seguridad. Es fresco y húmedo e induce a los hombres a tener un poco de paciencia. Se usa para neutralizar los colores cálidos. Es el color más fácil de visualizar por el ojo humano y puede expresar lo natural, el equilibrio entre el mundo interior y exterior y la buena energía. El verde revitaliza el espíritu, pero usado en exceso, crea energía negativa.

AZUL
Es el más sobrio de los colores fríos. Transmite autoridad, seriedad y confianza. Abre la mente, brindando paz y tranquilidad y disipando temores. Para una persona emotiva, el azul es más calmante que el verde; el pulso, la frecuencia respiratoria y las funciones del estado de vigilia se reducen y se regulan. Es bueno para equilibrar los colores cálidos. Es un color que parece que se aleja, por eso se lo usa para denotar autoridad. La exposición en demasía al azul produce fatiga y depresión.




VIOLETA/PÚRPURA
El violeta aúna el efecto estimulante del rojo y el tonificante del azul y permite que la fusión de los extremos (pasión y serenidad) genere sensaciones óptimas de seducción y equilibrio. En este color conviven tanto elementos inhibidores como estimulantes. Así es como el violeta puede representar una intranquilidad interna que puede ser signo de alteraciones como indicador de tendencias evolutivas y de desarrollo. Al color púrpura, antaño se lo consideraba el color de la realeza y aún hoy se lo asocia con la nobleza y el lujo. Es un color magnífico y extravagante. Representa el misterio, se lo asocia con la intuición y la espiritualidad religiosa. Expande el poder creativo y disminuye las fobias, la angustia y el miedo; pero usado en exceso, provoca pensamientos negativos y melancólicos.

ROSADO
Surge de la mezcla del rojo con el blanco y en nuestra sociedad está fuertemente ligado a lo femenino y a lo gay. El rosa es la sublimación de la sexualidad del rojo y se asocia al amor romántico y altruista. El dicho popular "ver todo color de rosa" refleja fielmente su significado: delicadeza, ingenuidad, bondad, ternura y ausencia de todo mal. Pero usado en exceso, el color rosa puede producir debilidad física en las personas.

BLANCO
El blanco es la fusión de los colores y la presencia absoluta de luz. Su significado está asociado con la pureza, la paz, la fe, la alegría, la calma, la pulcritud y la armonía. Es un color liberador, purificador y ayuda a relajarse de lo sombrío y lo triste; nos remite a lo diáfano, a lo no contaminado, ayuda a aclarar las emociones y los pensamientos. Para los orientales simboliza el más allá y el cambio de una vida a otra; es el color del luto, equivalente a nuestro negro. Este color, usado en exceso, puede hacernos sentir solos, porque el blanco forma una barrera que nos separa de las otras personas.

NEGRO
Contrariamente al blanco, es la ausencia de color y de toda impresión luminosa. Es lo opuesto a la luz ya que concentra todo en sí mismo. Es el color más enigmático y se lo asocia con el miedo y lo desconocido:  "el futuro se presenta negro" o "negro como la maldad". Tradicionalmente, el negro se relaciona con la oscuridad, el dolor, la formalidad y la solemnidad. Representa lo profundo, el inconsciente. También denota poder y misterio.Para la civilización occidental el negro representa el luto. Pero también está relacionado con la seducción, lo enigmático y los deseos ocultos. Sabemos que cuando vestimos ropa negra parecemos más delgados, por eso se dice que el negro nos ayuda a aislarnos y escondernos de la mirada de los otros. Usado en exceso, nos vuelve más distantes e intimidatorios, por lo que sólo deberíamos usarlo en cantidades pequeñas.

GRIS/PLATEADO
El gris no es ni cálido ni frío, iguala todas las cosas y no influye en los otros colores. Es un color neutro y en cierta forma sombrío. Ayuda a enfatizar los valores intelectuales y puede expresar elegancia, respeto, desconsuelo, aburrimiento y hasta vejez. Podría decirse que es el color de la represión y de la mesura porque deja a cada color sus características propias sin influir en ellas. Es el color típico de las personas que evitan las dificultades, ignorándolas, aunque también puede ser indicador de cualidades diplomáticas. El plateado equilibra y armoniza. Es que el color plata está muy relacionado con la luna y su espiritualidad, así que se lo utiliza como símbolo de romanticismo, amor y fantasía. Su tonalidad brillante, glamorosa y distinguida, sin lugar a dudas, capta todas las miradas.

MARRONES/BEIGE/CREMAS 
Son colores relajantes, que reducen el estrés e invitan a la comunicación. Al ser el marrón un rojo amarillento oscurecido, la fuerza vital del rojo queda rebajada, es decir que la vitalidad no se manifiesta de forma activa, sino más bien pasiva. Son buenos colores para usar cuando queremos reconfortar a alguien o para transmitir información. Son formales y tradicionales aunque poco estimulantes para la seducción. Tanto el marrón y el  beige, así como los cremas, expresan calidez y tibieza. Pero en nuestra sociedad, el marrón está más asociado a la masculinidad, por eso, lo usan más los hombres que las mujeres.

Como podemos ver, el lenguaje de los colores es sensorial, visual. En nuestra sociedad occidental y cosmopolita, el erotismo y la seducción, la tristeza y la alegría, la femineidad y masculinidad están teñidos de distintos colores. Pero los colores en sí no son ni buenos ni malos. Representan categorías culturales y de la moda. Pero más allá de esos "condicionamientos" externos, por naturaleza pertenecemos a una estación del año y ésa será nuestra óptima paleta, que usaremos convenientemente según la ocasión y la intención.
A veces nos vestimos con ropa que nos gusta pero, sin embargo, no nos sentimos cómodos. Es ahí cuando tenemos que prestar mucha atención al color, porque tal vez no es el apropiado y seguramente, además de transmitir una energía equivocada, resaltará los peores defectos del rostro. Quizás no lo entendamos desde lo racional, pero los colores expresan la energía que genera la persona que los está usando y la imagen que le da de sí a los demás.
Ahora bien, una vez que sepamos cuál es nuestra paleta estacional, deberemos revisar el placard o el vestidor y determinar cuáles son las prendas que mostrarán nuestra mejor imagen, más allá de los colores de moda de esta temporada.

Y para eso, nada mejor una consultora en imagen para asesorarnos en la elección de los colores que más nos favorecen, como así también en las futuras compras que tengamos que hacer para aprender a proyectar nuestra mejor imagen, neutralizar las debilidades y resaltar las fortalezas.




jueves, 5 de mayo de 2011

Trabajar en Casa




Como profesionales independientes tenemos muchas posibilidades de trabajo, pero está en cada uno de nosotros discernir cuál se ajusta a nuestro tipo de personalidad. 

En mi caso, prefiero trabajar en casa y con "mis propios" horarios preestablecidos. Pero, como todo, la actividad free-lance tiene sus bemoles.

¿Qué pensarían si vieran un aviso clasificado que dijera:
"se solicitan empleados que trabajen sin horarios, sin incentivos ni sueldo preestablecidos y en un ambiente de distracción y caos"?
¿Cómo les suena esto? ¿Mandarían un CV a esta empresa? ¿Se presentarían a una entrevista? El sentido común dice que no. Sin embargo, muchos profesionales independientes hacen de este supuesto aviso, su ABC de trabajo.

Los que decidimos trabajar como "plantel unipersonal" sabemos que no podemos aumentarnos el sueldo así como así, pero sí podemos incentivarnos cuando cumplimos un objetivo de trabajo.
¡Dado que no tenemos un departamento de Relaciones Humanas que esté atento a nuestro desempeño, lo que podemos hacer es darnos una palmadita en la espalda que nos aliente a seguir avanzando, porque los incentivos son poderosos motivadores! Y cada vez que logremos cumplir con un objetivo claro y mensurable, podemos "regalarnos" un viaje, una cena, una caminata con nuestro perro por algún lugar que nos guste mucho, un libro, un par de zapatos, una entrada para ver una obra de teatro, etc.


Aspectos importantes a tener en cuenta:
  • Establecer una cantidad determinada de horas de trabajo, ya sean diurnas o nocturnas, preferentemente basadas en nuestro biorritmo. De esta forma podemos concentrar nuestro mayor esfuerzo las horas o los días de más energía y relajarnos en los momentos de menor rendimiento intelectual, emocional o físico.  
  • Mantener limpio y ordenado nuestro lugar de trabajo, como lo exigen las grandes empresas. Esto nos ayudará a no perder tiempo innecesariamente y seguramente, aumentará nuestra productividad.  

Aunque parezca menor, otro punto IMPORTANTÍSIMO es separar la actividad laboral de la familiar. Al trabajar en casa, el escritorio está apenas a metros del living o del comedor y eso complica el trabajo, (especialmente, si el profesional que trabaja en casa es "mujer") ya que la familia se involucra más de lo que debería y los límites, a veces, se vuelven difusos. 

    Por lo tanto, sí o sí necesitamos encontrar la forma de establecer una estructura laboral que sea respetada:
    • La puerta del escritorio deberá estar CERRADA (al menos, mientras trabajemos) para determinar esa separación mental entre la empresa unipersonal que decidimos formar y la familia. Esa "separación" nos ayudará a tomar decisiones basadas en la remuneración económica y no en la interrelación familiar.
    • Debemos vestirnos como si el cliente estuviera frente a nosotros y ¡no sentarnos a la computadora en bata! Porque la conocida frase  "total... nadie me ve" ya no tiene vigencia; ¡¡¡recuerden que hoy sí pueden vernos a través de la computadora!!!
    • En definitiva, tenemos que prepararnos mentalmente para entrar en nuestro escritorio como si nos trasladáramos a cualquier lugar a trabajar junto a otra gente.
    Estoy convencida de que nunca es tarde para darle un giro a nuestra profesión y analizar de dónde venimos, dónde estamos y dónde vamos a estar en el futuro.
    Por eso, si las cosas nos salen mal, no podremos echarle la culpa a nadie más que a nosotros mismos, porque ¿quién es nuestro jefe, nuestra secretaria, nuestro RRPP o nuestro servicio de atención al cliente? ¡Nosotros mismos!

    Creo que debemos aprovechar lo mejor de ese "plantel unipersonal"  siendo flexibles y aprendiendo de los errores cometidos. Esa es la mejor forma de consolidar una buena reputación.

    ¡Pensemos que nuestro trabajo es nuestro "producto" y sepamos que, digan lo que digan, ese producto no existe hasta que otra persona esté dispuesta a pagar determinado precio por él! 


    ¡Hasta la próxima entrada!

    miércoles, 4 de mayo de 2011

    Cascaritas de Azúcar



    Hoy quiero devolverles algo de la "dulzura" que me dan Uds. cuando leen las entradas que publico.
    Para festejar las más de diez mil (¡sí, 10.000!) visitas a mi blog, les cuento una sencilla receta.

    Como no me gusta lo excesivamente empalagoso, es a base de cascaritas de naranja, ideales para acompañar el café o el "five o´clock tea" ;-)



    1. Lavar muy bien 3 o 4 naranjas de ombligo (que tienen la cáscara bien gruesa)
    2. Pelar las naranjas con el pela papas, evitando dejar la piel blanca (porque eso las vuelve amargas) y preparar tiritas de 1/2 cm. de ancho, aproximadamente
    3. Echar las cáscaras en juliana en una cacerola con agua hirviendo (que apenas las cubra), blanquear unos 3 minutos y colar 
    4. Volver a echar las cáscaras en agua hirviendo, pero esta vez unos 20 minutos
    5. Sacarlas y escurrirlas en un repasador
    6. Ponerlas en una sartén y agregar una taza de azúcar para formar el almíbar
    7. Mezclar el azúcar con las tiritas a fuego bajo y al final, echar agua fría a cucharaditas
    8. Retirarlas del fuego y colocarlas sobre una rejilla metálica
    9. Espolvorearlas con azúcar, dejarlas reposar unas horas y... Voilá! 
    10. Cuando estén frías, guardarlas en un frasco herméticamente cerrado para que no las afecte la humedad
    ¡¡¡Y cuando lo deseen... a disfrutar con un amigo/a o con cualquier persona con la quieran compartir un momento de dulzura!!!


    Pd-
    Las fotos tan "tentadoras" fueron tomadas de gustausted.blogspot.com. Si quieren darle un vistazo, encontrarán la misma receta pero con algunas variables interesantes, por cierto.

      miércoles, 13 de abril de 2011

      Modestamente... ¡qué pinta tenemos, Dingo!

      Dingo y Timbú, el basenji

      En un pasado no tan lejano, mi amigo y yo fuimos maltratados por indignos seres humanos... 
      Yo, todavía tengo algunas secuelas físicas de esa infeliz época de mi vida de la que, por suerte, ya casi ni me acuerdo porque fui adoptado, igual que Dingo, el "callejero alemán" pintón que me acompaña en la foto.
      Por eso, hoy, a través de nuestra familia humana definitiva, nos convertimos simbólicamente en "militantes sociales".

      ¡¡¡¡Posamos para la foto de Animalitrus en representación y defensa de los derechos de todos los animales maltratados y abandonados que todavía no han podido sentir el amor y la protección de un hogar!!!!

      ¡Ah ... me olvidaba! El del manto sofisticado fuego y blanco, recostado sobre el césped, soy yo, Timbú, el Basenji!!!! ;-) Y el grandote fortachón con cara re dulce es mi amigo, Dingo!!!

      jueves, 31 de marzo de 2011

      ¿Y los cosméticos?


      Sergio Medini y Adriana
      El experto maquillador Sergio Medini embelleciéndome con los maquillajes de Sisley.
       ¡Los cosméticos prometen ser elixires de juventud y nosotros lo creemos al pie de la letra! 
      En esa búsqueda estamos incluso cuando viajamos: frascos y más frascos de productos con aceite de oliva, caroteno, rosa mosqueta, ácido hialurónico, ácido glicólico, té blanco, chocolate, caviar, aloe, vitamina c, manteca de Karité, oligoelementos etc., etc.,  etc., hacen que tengamos que ver cuáles son los cosméticos que vamos a usar según la cantidad de días que estemos de viaje.



      En primer lugar, pensemos que siempre es mejor llevar un portacosméticos “flexible” en lugar de uno rígido porque, obviamente, se adaptará mejor al espacio libre que nos quede en la valija o en el bolso. Y, si es necesario, llevaremos más de uno.
      En cuanto a los cosméticos en sí, prefiero llevar mini envases y de ser posible, sobres o sachets. ¡Sí! Ésos que habitualmente recibimos de regalo para promocionar una marca. Si no tenemos ninguno porque ya los hemos usado, conviene invertir en los productos que las principales marcas venden exclusivamente para viaje. En general, están pensados para que duren varios días, depende del tamaño. Lo bueno de usar mini productos es que al terminarlos, vamos desechando los envases y el portacosméticos vuelve a estar vacío, listo para reponer los productos, ya sea en el free shop, antes de regresar a casa o en nuestra próxima visita a la perfumería. Si no compramos los productos exclusivos para viaje, podemos (aunque es más trabajoso) traspasar los líquidos o lociones de un envase grande a uno chico que nos haya quedado vacío. 


      Otro secreto para ahorrar espacio es llevarse una crema que se pueda usar tanto de día como de noche y una que pueda usarse tanto en los párpados como en los labios. Si podemos optar, los mejores cosméticos para viajar (tanto masculinos como femeninos) son los que vienen en barra, en polvo, en càpsulas (como las de ceramida de Elizabeth Arden) o tipo jabones (como el desmaquillante sin jabón de Sisley) o tubos minerales, ya que tienen la ventaja de que en caso de accidente, no se derraman ni manchan las prendas que haya a su alrededor.  












      ¡La cosmética masculina se viene con todo!
      A los varones (como tantas otras cosas de la vida ;-)) les resulta menos complicado que a las mujeres, pero igualmente deberán pensar qué llevar, aunque no tengan que decidir entre una u otra crema, como nosotras, porque todos sus cosméticos se reduzcan a cuatro o cinco frascos... 
      Si bien todavía prevalecen los productos para afeitarse o los perfumes y desodorantes, el uso de una mayor cantidad de cosméticos, según las distintas marcas va, francamente, en aumento.



      A la hora de elegir desodorantes y perfumes, es preferible que sean sólidos, a bolilla, en barra o inclusive, en crema o en pañuelitos descartables, que los hay a la venta y son muy buenos. Los perfumes en aerosol (lo mismo que los esmaltes de uña) deberán ir sí o sí en su envase original. De todos modos, nunca debemos olvidar colocarlos en bolsitas con cierres herméticos o portacosméticos de algún material plástico. Si son transparentes, mejor, para que cuando en los aeropuertos escaneen la valija, se pueda ver bien qué hay adentro, de esa forma nos evitamos un mal rato.



      Mi portacosméticos preferido es uno flexible, que se enrolla o se dobla en varias partes y en uno de los extremos tiene una perchita; es ideal porque ocupa poco espacio en la valija y también en cualquier toilette, ya que lo cuelgo y listo.
      Algo que en mi vida diaria no uso pero me resulta imprescindible cuando viajo son las toallitas húmedas o refrescantes. En general, el precio es accesible, huelen rico y son bárbaras porque nos sacan de apuro en incontables ocasiones. Las uso para refrescarme el cuello o los brazos si estoy en un lugar donde el calor es insoportable, para limpiarme las manos si no hay agua y jabón a mano, para limpiar algún elemento que esté sucio, si tengo que apoyar algún objeto (por ej. en un baño); hasta me sirvieron para sacar alguna manchita en la ropa. Ahora vienen infinidad de tamaños y versiones sin alcohol, específicas para la cara e incluso, antibacteriales, así que no hay excusas para no incluirlas en el portacosméticos.
      Otra cosa que, aunque no sean cosméticos estrictamente hablando, podemos incluir, son cierto tipo de productos con medicamento.

      Un “must”para mí son:
      • las curitas (nunca me faltan las Compeed o las Urgo) porque cuando camino mucho, seguro que me aparece una ampolla en algún lugar del pie
      •  las lágrimas artificiales, porque mis ojos son híper sensibles y 
      • el agua termal; la uso cada tres o cuatro horas para mantener la piel de la cara hidratada. La sequedad que me produce pasar un día en un catamarán o un avión o en las condiciones medioambientales antinaturales de un aeropuerto, equivale a estar varios días expuesta al sol y al viento sin protector solar adecuado y sin anteojos para sol.
      • dependiendo del lugar a donde viajemos, flores de Bach, aspirinas, antigripales, vitaminas, repelente contra insectos, cicatrizante en polvo, antiinflamatorio y todo aquello que nos pueda ser útil ante una emergencia, siempre en frascos o envases “mini”, ¡no lo olviden! 












       ¡Finalmente, si no es un problema el espacio, usemos portacosméticos rígidos que los hay y son muy lindos, más que nada porque están compartimentados y los productos quedan perfectamente ordenados!








      Así que ¡a poner nuestros mejores productos en el portacosméticos y a seguir soñando con los elixires de la juventud eterna!























      jueves, 10 de marzo de 2011

      ¿Cómo armo la valija?


      Podríamos mencionar tantos métodos como viajeros hay en este mundo, pero a la hora de armar la valija, conozco sólo dos que son realmente efectivos: 
      • El método quizás más conocido, que es el de guardar toda la ropa estirada.
      • Y el que aprendí con Tomoko Higuchi, hace muchos años en New York  (ella me ayudó a organizar dos de las tres valijas que traje cuando regresé a Argentina). Es el método de “enrollar” muy firme toda la ropa para que ocupe menos espacio y no se arrugue. 

      ¡Aunque no lo crean, todo lo que ella acomodó, llegó absolutamente impecable! De todos modos, hay que ser muy ducho con esta técnica, porque si no, se da el efecto contrario, los rollos “gordos” pueden ocupar más lugar que si la ropa se guardara estirada.
      Por supuesto que la idea es, en ambos casos, llenar todos los espacios de la valija.

      Debo decir que desde el “método Tomoko” en adelante, hubo muchísimos km. recorridos y así llegué a tener mi propia organización: un mix del "estirado" más el "enrollado".
      Cuando voy a viajar, comienzo haciendo una lista de lo que creo que voy a llevar en la valija. Esto es importantísimo porque a la hora de repasar lo que ya hemos acomodado y controlar que no nos hayamos olvidado de nada, es muchísimo más fácil y práctico leer un simple listado que "espiar" cosa por cosa dentro de la valija.

      Entonces, con papel en mano, me paro frente al placard y comienzo a sacar la ropa, según la lista que armé. 
      Despliego todo sobre la cama porque eso me da una idea de la cantidad de ropa elegida y si hiciera falta, saco o agrego algo, según el cálculo de cantidad de prendas por cantidad de días. Traigo la valija y... ¡comienzo la tarea de acomodar!
      Primero, al fondo, ubico lo más pesado, como algún abrigo, cartera o zapatos y botas que, depende del espacio con que contemos, van a ir juntos o separados, pero siempre en una bolsa, para no ensuciar nada con la suela. ¡Como detesto las bolsas de nylon, mis zapatos van siempre en bolsas de tela!
      Pablito



      En el caso de que viajemos con chicos, lo más práctico es llevar un bolso aparte con el calzado de todos. Así no ensuciamos ni arrugamos la ropa que está en la valija y además, no tenemos que ponerlos en bolsas.





      Una vez lista la base, voy armando diferentes capas hasta llegar a la ropa más liviana y delicada, como los vestidos, las blusas o las túnicas. 
      La pila que vamos armando deberá ser bien pareja; por ejemplo: si ponemos un pantalón con la cintura hacia la derecha, el que pongamos sobre éste, deberá estar ubicado al revés, para evitar desniveles.
      Respecto a los pantalones, me gusta colocarlos con las piernas fuera de la valija para ir armando la pila adentro, hasta llegar al final, momento en que doblo las piernas hacia adentro, como envolviendo la pila de ropa.
      En los bolsillos o compartimientos de la tapa y los costados de la valija ubico alguna bijou (nunca suelta, por supuesto, sino en bolsas o envoltorio ad hoc)), corbatas, chalinas o pañuelos de seda y prendas más delicadas.
      Los cinturones pueden ir enrollados en algún rincón o a lo largo, estirados a los costados de la valija.
      En cuanto a la ropa interior, el secreto está en hacerla “bollito” y meterla entre los rincones libres o bien dentro del calzado.

      Ahora bien, si en vez de una valija, decidimos llevar un bolso, tenemos que prepararlo con mucho más cuidado, para que la ropa no se arrugue. 





      Y aquí sí recomiendo sí o sí un mix de los dos métodos.
      Si el bolso no tiene una base sólida, armada, lo mejor es poner en el fondo un jean o más pantalones estirados y doblados o una prenda fuerte como algún abrigo de jean, lana o cuero. Haciendo esto, no se arrugarán las prendas que coloquemos encima.





      Una vez formada la base, coloco las demás prendas perfectamente “enrolladas” para que el bolso tenga una mejor forma. Dispongo los rollos “apretaditos” dentro del bolso, uno al lado del otro y relleno los huecos con medias, ropa interior u otros objetos pequeños.
      Una vez armado, el bolso tendrá una forma pareja, similar al fucsia de la foto y, seguramente, la ropa llegará bien a destino, lista para usar y sin tener que planchar nada.

      ¡Pero a nosotras, las mujeres, todavía nos falta elegir los cosméticos que vamos a llevar! Aunque, pensándolo bien... no sólo nosotras los usamos. 
      ¡Mientras tanto, vean este interesante video de Eileen Hansen, porque los cosméticos y remedios serán tema de una próxima entrada!


      lunes, 31 de enero de 2011

      Ligeros de equipaje...

      Estamos en época de vacaciones y así viajemos por pocos días o semanas a un sencillo o sofisticado lugar, cercano o lejano, siempre es mejor ir ligeros de equipaje; al menos así es para el común de los mortales que, habitualmente, "cargamos" con nuestras propias valijas porque... ¡OH! ¡No tenemos "valets" que nos acompañen!
      Aclaración: Si vos sos de los nunca bien ponderados y muchas veces envidiados VIP, igual seguí leyendo esta nota porque te va a servir para asesorar a tus amigos más pobres :-) y te prometo que para la próxima te doy mis truquitos sobre equipaje para mascotas, porque ¡estoy segura de que a ella la cargás vos misma con todo gusto porque así lo hacen las divas!


      El equipaje ideal es una valija (que se despachará en la bodega o buche, según el caso) y un bolso de mano (que deberá respetar ciertas medidas, si queremos subirlo con nosotros), además de "ese bolso" del que no nos separaremos ni un instante. 
      ¡Y si tenés alma de diva, "ese bolso" será un "nécessaire" (así lo llaman las abuelas) como el cremita y negro de la foto de la derecha, que es precioso! 
      También podés llevar una pequeña mochila colgada adelante,  apoyada en el pecho (por seguridad) o un bolso-cartera colgado en un solo hombro. Ahí llevaremos un abrigo por si la temperatura del aire acondicionado está demasiado baja (cosa que sucede a menudo), remedios, quizás alguna joya, anteojos, cámara de fotos, celulares, ipad y todas aquellas cosas que queremos tener siempre a mano, como la documentación y el pasaje.

      Como veremos, bolsos y valijas no son un tema menor a la hora de elegirlos y comprarlos. 
      Ya sea que viajemos en micro, tren, auto, avión o barco, el lema es: cuanto más livianos, mejor. 


      ¿Por qué?
      Porque si estamos limitados en el peso por la compañía de aviación, tendremos chances de llevar más ropa en la valija sin pagar exceso de equipaje.
      Porque como dije anteriormente, si no tenemos la suerte de que el resto de la humanidad nos considere "VIP" (very important people) aunque sólo sea porque nos sobra el dinero ;-), nuestros bolsos no viajarán en primera clase ni los cargará nadie por nosotros, por lo tanto, si la valija es liviana y con ruedas (o trolley, como dicen los anglosajones), evitaremos molestos dolores corporales al final del recorrido o uñas rotas al querer destrabar el botón que hace que la manija suba para asirla y poder caminar y arrastrarla correctamente.

      Y hablando de arrastrar, otro detalle a tener en cuenta son las rueditas del equipaje. Hete aquí que si no son de buena calidad, el bolso o valija se caerá de costado o hacia adelante a cada paso que demos porque no tiene el equilibrio deseado y, lo más probable, es que las ruedas se rompan al primer descuido.


       Podemos elegir entre equipaje expandible o no expandible, blando, semi-rígido o rígido, pero ésa ya es una cuestión estrictamente personal; a mí no me gustan demasiado las valijas rígidas, porque si bien duran más y no se rompen fácilmente, terminan muy rayadas, lo cual, las afea bastante.


      Aunque hoy, en muchos lugares se ofrece "envolver" el equipaje con un plástico al que después uno tiene que destinarle un rato laaaargo a sacarlo (ya que a veces sólo sale cortándolo pacientemente con una tijera) y poder así abrir la valija, es importantisimo que bolsos y valijas sean impermeables, por si algún tramo de nuestro viaje tenemos que hacerlo en un taxi-lancha o, por si nos sorprende una lluvia fuerte en cualquier otro lugar. Además, es importante que tengan bolsillos bien terminados y varios compartimientos interiores, como así también buenos cierres y candados, por obvias razones de seguridad. Y hablando de seguridad...
      ¡No pienses nunca que tu valija es única! Porque es muy probable que en el mismo viaje haya, al menos, otra igual, así que no olvidemos ponerle algún distintivo que llame nuestra atención, para que al momento de retirarla podamos identificarla rápidamente para evitar confusiones y que alguien más se la lleve por ser igual a la suya. Hay varias opciones para identificarlas. Si no querés escribir tu nombre, ponele un teléfono, unas iniciales, el código postal de tu ciudad, porque en caso de pérdida o extravío es necesario que el equipaje esté debidamente identificado para reclamarlo.

      Existen diversas marcas nacionales e internacionales para elegir según nuestro gusto y estilo personal y el rango de precios es variado.
      Algunas marcas que he comprado y me dieron muy buenos resultados son: Samsonite, Carpisa, Kipling (la marca del simpático mono que se chupa el dedo), Mandarina Duck y Fendi (entre las internacionales) y Karpatos, Maxime y Primicia (entre las nacionales).


      También, entre las marcas internacionales, están los equipajes Louis Vuiton que son, verdaderamente excepcionales en precio y en calidad porque se dice que están terminados a mano y... si la empresa lo asegura, tendremos que creerle, no? 

      Y aquí va la mala noticia: ¡los equipajes con las características descriptas, es decir, livianos, con buenos cierres y manijas y diversos compartimientos (para que nuestra ropa llegue a destino impecable), además de buenas ruedas, no son nada baratos, más bien todo lo contrario!

      Pero sepamos que comprar una buena valija o un buen bolso es una inversión a futuro, porque aunque muchas veces sufran maltrato, entre otros, de parte de los maleteros, nos van a acompañar durante muchos viajes.
       En definitiva, si NO nos sobra el dinero, siempre hay una buena noticia y es que tenemos la alternativa de elegir en un "outlet" de las mejores marcas algún discontinuo que nos guste y comprarlo a mitad de precio.



      ¡¡¡Entonces, blogueros...a viajar y a disfrutar!!!

      jueves, 30 de diciembre de 2010

      Fin de año... Reflexión de Lao Tzu en El Tao de la Gracia

      Mi más profundo deseo es que cada uno de nosotros logre ser feliz en este mundo... parece simple, pero obviamente, no lo es.

      El maestro nos dice:
      Conténtate con lo que tienes; regocíjate en cómo son las cosas.
      Cuando te des cuenta de que nada falta, el mundo entero te pertenecerá.

      Y continúa:
      La verdadera sabiduría parece tortuosa...
      El maestro deja que las cosas sucedan y moldea los acontecimientos según van apareciendo.

      ¿Será este pensamiento uno de los caminos para alcanzar la felicidad?
      ¡Intentémoslo!
      Tal vez así empecemos el año 2011, imbuidos de una nueva filosofía que, definitivamente, cambie nuestro sino...
      Tal vez así podamos querernos y entendernos aunque seamos absolutamente distintos, no?

                                                                       ¡Que así sea!

                                                              ¡¡¡¡FELICIDADES!!!!

      viernes, 10 de diciembre de 2010

      Y llegó diciembre...

      Hola Blogueros!

      ¡Ya llegan las fiestas, trascendiendo culturas, religiones y países!
      Llegó diciembre más rápido de lo que hubiésemos querido...

      Lástima que no podamos detener el tiempo, no?
      Porque tal vez hubiéramos permanecido en la época del año que más nos gusta o en el mes que más proyectos logramos o en la semana que más disfrutamos o en el día que fuimos más felices.
      Pero la vida no es tan generosa y no nos permite elegir... Sin embargo, aún así tenemos la posibilidad de optar  por quedarnos con el gusto amargo del que tal vez fuera el peor año transcurrido o vislumbrar el 25 de diciembre una nueva victoria sobre las tinieblas. 

      En Roma, cuando las noches eran más largas y frías, se acostumbraba pedir un nuevo año de luz y calor y el dios sol era representado por un recién nacido a quien se veneraba.
      Al hacer un recorrido por diversas religiones y creencias, si bien, estrictamente hablando, no aparece este Dios Sol Invicto romano, nos encontramos con algunos seres de luz coincidentes en sus atributos, a saber:

      Horus: la luz, el Mesías y La palabra 
      Buda: el Buen Pastor y el Carpintero 
      Mitra: el Redentor y el Cordero de Dios
      Cristo: el Hijo de Dios, el Salvador y el Mesías
      Krishna: el Pastor de Dios y Señor de los Señores



      Pero  ¿Qué es verdaderamente la Navidad?
      Para algunos, tal vez sea una celebración puramente religiosa digna de ser vivida como su religión se lo ordena; para otros, quizás signifique la realización de un sueño largamente acariciado. Para unos, tal vez signifique trabajar más horas que el resto del año; para otros, disfrutar del ocio creativo vistiendo su casa de preciados adornos navideños. Para unos, tal vez sólo signifique festejar embriagándose con vino, sidra o champán; para otros, la oportunidad de ver a los parientes que están lejos y compartir una rica cena, rodeados  de afecto. Para unos quizás signifique concretar ese viaje tan ansiado y para muchos otros, tal vez, recibir bellos regalos con la certidumbre de que, si no fuera Navidad, nunca recibirían...

      Como vemos, a esta fecha tan especial le podemos dar tantos significados como formas existen para celebrarla, pero yo me permito hacer una sugerencia: festejemos como festejemos, hagámoslo igual que cuando asistimos a un acontecimiento muy importante, mostrando lo mejor de nosotros y vestidos con nuestras mejores galas, porque en diciembre, comenzamos a prepararnos para un renacimiento, para la llegada de una nueva luz redentora a nuestras vidas.
      Entonces, lo mejor que podemos hacer es estar alertas e intentar transmutar nuestro mismísimo ADN, porque si lo logramos, seguramente nos encontraremos ante un verdadero milagro, en el momento justo... 
      ¡No nos rendiremos ante nuestras propias limitaciones y estaremos encantados, subyugados  por nuestra libertad interior!



      ¿Y... cómo será el año 2011? 
      No podemos predecir el futuro... sólo podemos desear que nuestros ojos no se nublen por el llanto ni los malos momentos transcurridos, sino que se abran a las emociones venideras y a la alegría de los sueños cumplidos.
      ¡Deseo que el año que vivimos no haya sido en vano, sino que nuestro doloroso crecimiento ampare al inextinguible crecimiento de los demás!
      ¡Desde lo más profundo de mi corazón les deseo felicidades y buenos augurios a los seres humanos de buena voluntad, que día a día intentan hacer que nuestro mundo sea mejor de lo que es!
      ¡Brindemos por eso!